El gobernador Alberto Weretilneck salió a calmar la alarma generada por el estado del edificio de la Escuela Primaria N° 16 de Bariloche. Respaldado en tres estudios técnicos, aseguró que no existe riesgo estructural ni peligro de derrumbe, y anunció una serie de intervenciones en el establecimiento.
El gobernador Alberto Weretilneck se refirió este miércoles al estado del edificio de la Escuela Primaria N° 16 de Bariloche, en medio de un creciente reclamo por parte de familias, docentes y representantes del Municipio. Ante la prensa local, el mandatario descartó cualquier riesgo estructural y afirmó que la Provincia tiene claro tanto el origen del problema como las soluciones a implementar.
Según explicó Weretilneck, actualmente se encuentran en curso tres consultorías técnicas sobre el edificio: una encargada por el Ministerio de Obras Públicas, otra por el Ministerio de Educación y una tercera a cargo de un consultor privado. Los tres estudios coincidieron en que las grietas detectadas en el edificio no representan un peligro de colapso.
El gobernador precisó que el agrietamiento tiene su origen en la diferencia constructiva entre el edificio histórico original y una ampliación realizada en 1975. ‘El problema del agrietamiento está dado en la diferencia de los dos edificios’, señaló, y explicó que las fundaciones de ambas estructuras presentan profundidades distintas: una de aproximadamente tres metros y otra de apenas 50 centímetros. Esa diferencia habría generado movimientos en la zona de unión entre las dos construcciones.
A pesar de la preocupación instalada en la comunidad educativa, Weretilneck fue categórico: ‘No hay riesgo estructural, no hay riesgo de derrumbe’. Agregó que ‘sabemos qué pasó, sabemos qué tenemos que hacer’, subrayando que la situación está diagnosticada y que las intervenciones necesarias ya fueron identificadas.
Entre las obras previstas, el gobernador mencionó el cambio del techo, cuya adjudicación se encuentra en etapa final, y trabajos sobre la zinguería, canaletas, vertientes y sectores del suelo del establecimiento. También informó que se habilitarán dos aulas que actualmente no están en uso mediante la instalación de un nuevo equipo de calefacción, con el fin de que los estudiantes no tengan que continuar utilizando el laboratorio para recibir clases.
Respecto a los reclamos de las familias, que además de las fisuras señalaron problemas con pérdidas de gas y otras deficiencias edilicias, Weretilneck sostuvo que la intervención prevista abarca al conjunto del establecimiento, aunque aclaró que el punto más delicado analizado fue el de las grietas, que según los estudios técnicos no comprometen la seguridad de la estructura ni del techo.
Finalmente, ante la consulta sobre si el Municipio podría aportar fondos dado el valor patrimonial histórico del edificio, el gobernador fue claro en delimitar responsabilidades: ‘Es una responsabilidad de la Provincia. Los fondos son provinciales, como corresponden al Ministerio de Educación’, afirmó, cerrando la puerta a una gestión compartida con el gobierno local.


























