La Legislatura rionegrina aprobó la ‘Ley Federico’ para ampliar la comunicación inclusiva
La historia de un joven viedmense con síndrome de Angelman inspiró una ley provincial que obliga a instalar tableros de Comunicación Aumentativa y Alternativa en espacios públicos y privados. La iniciativa fue aprobada en la última sesión de la Legislatura de Río Negro y busca derribar barreras de comunicación para personas que no utilizan el lenguaje oral.
Federico es un joven nacido en Viedma que vive con síndrome de Angelman, una condición neurológica que entre sus características implica la ausencia del lenguaje oral. Su historia, sin embargo, trascendió su entorno familiar y se convirtió en el motor de una ley provincial que puede cambiar la vida de muchas otras personas en situación similar.
La Legislatura de Río Negro aprobó en su última sesión la denominada ‘Ley Federico’, impulsada por las legisladoras Lorena Yensen y Elbi Cides, ambas de la bancada Juntos Somos Río Negro (JSRN). La norma establece la instalación obligatoria de tableros de Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) en una amplia variedad de espacios: ámbitos de salud, educación, cultura, turismo, administración pública y espacios públicos en general.
La Comunicación Aumentativa y Alternativa es un conjunto de herramientas y estrategias que complementan o reemplazan el habla en personas que tienen dificultades para comunicarse de forma oral. Los tableros CAA son soportes visuales —con imágenes, símbolos o pictogramas— que permiten a quienes no utilizan el lenguaje verbal expresar sus necesidades, deseos e ideas de manera autónoma.
La legisladora Lorena Yensen explicó en una entrevista el funcionamiento de estos tableros y subrayó el valor de la iniciativa para favorecer la autonomía de las personas con discapacidad comunicativa. Según destacó, la ley apunta directamente a derribar barreras concretas que enfrentan a diario quienes no pueden comunicarse a través del habla, facilitando su participación plena en la vida social, educativa y sanitaria.
La aprobación de esta ley representa un avance significativo en materia de inclusión para la provincia de Río Negro, al reconocer legalmente la diversidad de formas de comunicación y garantizar herramientas accesibles en los espacios donde las personas más las necesitan. La historia de Federico, que dio nombre y alma a esta iniciativa, es ahora también la historia de todos aquellos que encontrarán en estos tableros una nueva voz.





























