Una charla organizada por el Museo Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de Bariloche abordará las especies vegetales que crecen tanto en las Islas Malvinas como en el Parque Nacional Nahuel Huapi. La iniciativa busca reflexionar sobre la soberanía argentina desde el conocimiento científico y el patrimonio biológico. El encuentro contará con la presencia de una especialista en biología con amplia trayectoria en la región.
El Museo Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, ubicado en Juan Manuel de Rosas 155 de Bariloche, organiza una charla que promete tender un puente entre la Patagonia andina y el Atlántico Sur a través de la botánica. La disertación estará a cargo de Cecilia Núñez, doctora en Biología, integrante de la Dirección Regional Patagonia Norte de la Administración de Parques Nacionales y docente de la Universidad Nacional del Comahue.
Núñez expondrá sobre las especies vegetales que tienen presencia tanto en las Islas Malvinas como en el Parque Nacional Nahuel Huapi. Estas coincidencias botánicas no son un dato menor: permiten identificar y reconocer los vínculos naturales que existen entre el continente sudamericano y el archipiélago del Atlántico Sur, reforzando desde la ciencia el argumento de la pertenencia geográfica y soberana de las islas a la Argentina.
La propuesta apunta a poner en valor ese patrimonio biológico compartido y a generar una reflexión colectiva sobre la soberanía, abordada desde una perspectiva que combina el conocimiento científico con la participación comunitaria. La actividad está co-organizada por la Administración del Parque Nacional Nahuel Huapi, sumando así a dos instituciones de peso en la región.
Como parte de la iniciativa, se prevé una acción concreta y simbólica: la construcción de canteros en el museo con especies presentes en ambos territorios. Las plantas que integrarán esos espacios serán provistas por los viveros del Centro Botánico del Parque Nacional Nahuel Huapi y por la Tecnicatura en Viveros de la Universidad Nacional de Río Negro, lo que convierte a la propuesta en un trabajo colaborativo entre organismos científicos, educativos y culturales de la región.
De esta manera, Bariloche vuelve a ser escenario de una reflexión sobre Malvinas que va más allá de las efemérides, apostando por el conocimiento como herramienta de soberanía y por el vínculo natural entre la Patagonia y las islas como evidencia viva de una identidad compartida.






























