La Legislatura de Río Negro aprobó en primera vuelta un proyecto de ley que obliga a incorporar la Lengua de Señas Argentina (LSA) en la formación policial. La iniciativa busca garantizar una comunicación efectiva y un trato digno a las personas sordas o hipoacúsicas. La propuesta fue impulsada por legisladores del radicalismo.
La Legislatura provincial de Río Negro dio un paso significativo en materia de inclusión al aprobar, en primera vuelta, un proyecto de ley que establece la enseñanza obligatoria de la Lengua de Señas Argentina (LSA) para el personal policial. La medida apunta a derribar una de las barreras más concretas que enfrentan cotidianamente las personas con discapacidad auditiva cuando necesitan interactuar con las fuerzas de seguridad.
Según lo establecido en la iniciativa, la LSA deberá incorporarse tanto en los planes de estudio de las escuelas de formación policial como en los programas de capacitación continua destinados al personal que ya integra la fuerza. De esta manera, la norma alcanzaría tanto a los futuros policías como a quienes ya están en actividad, abarcando así a toda la institución de manera progresiva.
El proyecto fue presentado por los legisladores radicales Lorena Matzen y Ariel Bernatene, quienes señalaron que las personas con discapacidad auditiva enfrentan serias dificultades a la hora de realizar trámites, solicitar asistencia ante emergencias o simplemente comunicarse con funcionarios públicos. En ese sentido, destacaron que la capacitación policial en lengua de señas representa una herramienta concreta para garantizar el acceso igualitario a los servicios del Estado.
La norma aprobada en primera vuelta pone el foco en tres ejes centrales: la comunicación fluida entre policías y personas sordas o hipoacúsicas, la asistencia adecuada en situaciones de emergencia, y la garantía de un trato digno y libre de discriminación. Con esto, Río Negro avanza en la construcción de una fuerza de seguridad más accesible e inclusiva para toda la comunidad.




























