Río Negro creó el Corredor de los Cinco Grandes para proteger la fauna marina del Golfo San Matías
La Legislatura de Río Negro aprobó este jueves la creación del Área Natural Protegida Corredor de los Cinco Grandes, que abarcará unas 2.730 kilómetros cuadrados en el sector noreste del Golfo San Matías. La norma busca proteger cinco grupos de especies representativas —orcas, tiburones, delfines, ballenas y lobos marinos— y será la mayor área protegida de la costa provincial. La votación fue unánime en general, aunque el debate dejó al descubierto diferencias sobre los límites del corredor y el futuro de las actividades económicas en la zona.
La Legislatura de Río Negro sancionó este jueves 29 de octubre la ley que crea el Área Natural Protegida Corredor de los Cinco Grandes, una iniciativa que busca preservar la biodiversidad marina en el sector noreste del Golfo San Matías. Con una superficie aproximada de 2.730 kilómetros cuadrados, el nuevo espacio se convertirá en el área protegida más extensa de la costa provincial.
El proyecto, impulsado por el Poder Ejecutivo provincial, apunta especialmente a resguardar cinco grupos de especies representativas de la fauna marina rionegrina: orcas, tiburones, delfines, ballenas y lobos marinos, que son precisamente quienes le dan nombre al corredor. La norma fue aprobada por unanimidad en general; en la votación en particular, algunos artículos contaron con respaldo mayoritario y otros con el acompañamiento de la totalidad de los legisladores.
El legislador Marcelo Szczygol, de Juntos Somos Río Negro, explicó que la creación del corredor permitirá establecer un marco específico para conservar especies y ambientes naturales del Golfo San Matías. ‘El objetivo es proteger a las cinco especies que dan nombre al corredor, pero esta protección también genera un paraguas para las demás especies que habitan nuestras costas’, sostuvo durante el debate.
El proyecto contempla una zonificación dividida en tres categorías de manejo, pensadas para compatibilizar la conservación ambiental con las actividades económicas y recreativas. La primera, denominada Parque Provincial, comprenderá los sectores de mayor valor ecológico, donde se priorizará la protección de los ecosistemas. La segunda, la Reserva de Usos Múltiples, habilitará actividades como la pesca y las prácticas recreativas bajo pautas compatibles con la conservación. Por último, la figura de Paisaje Protegido abarcará zonas de uso turístico intensivo con el objetivo de preservar sus características naturales. Las condiciones particulares para cada actividad deberán definirse mediante el correspondiente plan de manejo.
Sin embargo, la sesión no estuvo exenta de cuestionamientos. La legisladora Magdalena Odarda, de Vamos con Todos, advirtió que la delimitación territorial deja fuera sectores donde se desarrollan inversiones vinculadas con la exportación de petróleo y gas, como Punta Colorada, Sierra Grande y San Antonio. ‘Si el objetivo es preservar la biodiversidad marina del Golfo San Matías, ¿por qué se protege solamente una parte y se deja afuera el resto, donde están los mayores riesgos ambientales?’, planteó. Odarda aclaró que acompañaba la creación del área protegida, aunque marcó diferencias con los límites establecidos por el Ejecutivo, y también cuestionó el nivel de participación de universidades públicas, organizaciones ambientalistas y especialistas durante la elaboración del proyecto.
Otro punto de debate fue la continuidad de las actividades económicas dentro del corredor, particularmente la pesca. El legislador Luis Noale, también de Juntos Somos Río Negro, señaló que la futura elaboración del plan de manejo deberá contemplar instancias de consulta con los distintos sectores involucrados. En la misma línea, la legisladora Lorena Yensen defendió la aprobación de la norma y la definió como un punto de partida. ‘La ley perfecta no existe. Esto es un inicio, la piedra angular para establecer un marco regulatorio, un andamiaje jurídico, protocolos y un plan de manejo’, afirmó, y destacó que en ese proceso deberán participar científicos, municipios y organizaciones de la sociedad civil.
Ayelén Sposito, de Vamos con Todos, sumó su preocupación por la situación de la actividad pesquera en el Golfo San Matías, un sector que atraviesa dificultades desde hace varios años. La legisladora planteó que las decisiones vinculadas con la protección ambiental también deben tener en cuenta las condiciones económicas de las comunidades costeras.
Desde distintos bloques se coincidió en que la sanción de la ley representa una primera etapa y que su efectividad dependerá de la implementación de medidas concretas. La legisladora Yolanda Mansilla, de Primero Río Negro, acompañó el proyecto y propuso crear una comisión legislativa especial integrada por representantes de todos los bloques para convocar especialistas y profundizar el análisis ambiental. Por su parte, Martina Lacour advirtió que la protección no puede quedar limitada a una declaración normativa. ‘Los rionegrinos conocemos la diferencia entre un área protegida en el papel y un área protegida en el territorio’, señaló, y subrayó la necesidad de garantizar un plan de manejo, recursos y presencia estatal efectiva.
En el cierre del debate, el presidente del bloque de Juntos Somos Río Negro, Facundo López, defendió la iniciativa y subrayó que el objetivo es avanzar en la protección ambiental sin impedir el desarrollo económico. ‘No queremos transformarnos en anticipadores de desgracias, sino en generadores del desarrollo de la provincia. Queremos ocuparnos y preocuparnos por el ambiente, no desde los discursos, sino con acciones concretas y reales’, expresó. López también destacó la importancia de mantener actividades tradicionales como la pesca y el turismo, a la vez que impulsar proyectos vinculados con la exportación de petróleo y gas.





























