La administración provincial aplicó severas medidas disciplinarias en los primeros meses del año. Además de las dos cesantías, se registraron 11 suspensiones sin goce de sueldo y dos apercibimientos por faltas graves.
El gobierno de Río Negro intensificó los controles disciplinarios en la administración pública y aplicó duras sanciones a empleados estatales durante los primeros meses de 2026. Las medidas incluyeron dos cesantías definitivas, 11 suspensiones sin goce de haberes y dos apercibimientos.
Las sanciones responden a lo que la provincia calificó como “faltas graves” cometidas por personal de diferentes reparticiones públicas. Si bien no se especificaron los motivos puntuales que llevaron a estas decisiones, las cesantías representan la sanción más severa dentro del régimen disciplinario estatal.
Desde el Ejecutivo provincial ratificaron que continuarán con la política de control y fiscalización del desempeño de los empleados públicos. Esta línea de acción busca garantizar el correcto funcionamiento de la administración y el uso eficiente de los recursos del Estado.
Las 11 suspensiones sin goce de sueldo implican que los empleados sancionados no percibirán sus haberes durante el período establecido, aunque conservan su relación laboral. Los apercibimientos, en tanto, constituyen llamados de atención formales que quedan registrados en el legajo personal de cada agente.































