El gremio aeronáutico decidió posponer la medida de fuerza que iba a comenzar esta mañana como gesto de buena voluntad hacia el Ministerio de Trabajo. Los vuelos que conectan con Bariloche se desarrollan sin inconvenientes, aunque el conflicto de fondo sigue abierto.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE-ANAC) resolvió posponer momentáneamente el paro nacional en aeropuertos que estaba previsto para comenzar este viernes a las 9. La decisión fue confirmada por el coordinador nacional del gremio, Marcelo Belelli, quien explicó que se trata de un gesto de buena voluntad destinado a exigirle al Ministerio de Trabajo la convocatoria urgente a una audiencia que defina los alcances de la esencialidad del servicio aeronáutico.
Con la medida de fuerza en pausa, los vuelos de esta jornada operan con total normalidad en todo el país, incluidos los que conectan con el aeropuerto Internacional de Bariloche. Quienes tenían pasajes para hoy pueden viajar sin inconvenientes, al menos por el momento.
En las horas previas al inicio del paro, el Ministerio de Capital Humano había intimado formalmente a ATE a garantizar un piso mínimo del 75% de los servicios aeronáuticos durante las medidas de fuerza. Sin embargo, el gremio rechazó esa exigencia por considerar que su presentación original —realizada con cinco días hábiles de antelación y con una afectación del 25% de la jornada, distribuida en dos franjas horarias de 9 a 12 y de 18 a 21— ya se ajustaba plenamente a la ley vigente.
Según Belelli, esa proporción respeta el esquema de esencialidad que establece la reforma laboral, sin necesidad de fijar un piso mayor al que el propio gremio había propuesto. En ese marco, ATE consideró desproporcionada la intimación ministerial y la rechazó de plano antes de decidir suspender temporalmente la acción gremial.
No obstante, el propio Belelli fue claro al señalar que la postergación no implica el levantamiento definitivo del conflicto. Durante este viernes, el gremio mantendrá asambleas y movilizaciones en los aeropuertos del país a la espera de una respuesta formal del Ministerio de Trabajo. La advertencia es concreta: si esa audiencia no se concreta, las medidas de fuerza podrían reactivarse de inmediato, con el mismo alcance que tenían originalmente en los más de 27 aeropuertos del país.
Para los pasajeros con vuelos programados, la situación exige seguir de cerca la evolución del conflicto. Un paro suspendido a último momento no equivale a un conflicto resuelto, y la incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir en las próximas horas sigue siendo real.































