El intendente Walter Cortés endureció su postura contra la concesionaria del Cerro Catedral tras advertencias sobre la continuidad de las actividades de verano. El jefe comunal rechazó cualquier condicionamiento vinculado a la aprobación del Masterplan y exigió mayor acceso al cerro para diversos sectores de la comunidad.
El intendente de Bariloche, Walter Cortés, volvió a arremeter contra la empresa concesionaria del Cerro Catedral con fuertes declaraciones en las que rechazó cualquier intento de condicionar el funcionamiento del complejo. ‘Que no se hagan los vivos. El Masterplan no tiene nada que ver con el manejo del cerro ni tampoco pueden venir a extorsionar al pueblo. Yo no voy a dejar que nos extorsionen ni un minuto’, afirmó el jefe comunal.
Las declaraciones del intendente surgieron después de que la empresa señalara que la continuidad de las actividades de verano en el cerro dependería del tratamiento del proyecto de Masterplan en el Concejo Deliberante. Ante esta postura, Cortés fue categórico al señalar que será el cuerpo legislativo quien tenga la responsabilidad de evaluar la iniciativa, escuchar a todas las partes involucradas y definir su aprobación o rechazo, sin presiones externas.
Más allá del conflicto por el Masterplan, el intendente insistió en la necesidad de garantizar un mayor acceso al Cerro Catedral para distintos sectores de la comunidad barilochense. Si bien reconoció que la concesionaria cumple con el programa de esquí social, consideró que esa política resulta insuficiente para atender las necesidades de todos los vecinos.
‘El Cerro Catedral no es solamente el esquí social. También están nuestros deportistas federados, las personas con discapacidad, los fotógrafos, los jubilados y quienes trabajan en la montaña’, expresó Cortés, al tiempo que cuestionó la actitud que mantiene la empresa hacia los vecinos de la ciudad. El intendente remarcó que el cerro ‘siempre va a ser de Bariloche’ y señaló que su postura busca defender los intereses de la comunidad por sobre cualquier otro aspecto.
Respecto de una eventual rescisión de la concesión, el intendente aclaró que esa decisión no está en manos del Ejecutivo municipal sino que depende exclusivamente del Concejo Deliberante, ya que fue ese organismo el que aprobó el contrato durante la gestión anterior. Esta precisión busca dejar en claro los límites de su autoridad en el conflicto.
Finalmente, Cortés reconoció que la relación con la empresa atraviesa un momento de alta tensión, aunque sostuvo que no pretende afectar la temporada invernal por el impacto negativo que tendría sobre el empleo y la actividad turística de la ciudad. ‘No queremos perjudicar a quienes viven del cerro, pero es necesario abrir una instancia de diálogo. Si la respuesta a cada planteo sigue siendo un no, será muy difícil avanzar’, concluyó el intendente, dejando abierta la posibilidad de negociación pero manteniendo una postura firme frente a lo que considera presiones indebidas.



























