El conflicto entre la Municipalidad de Bariloche y CAPSA escaló nuevamente. El intendente Walter Cortés cuestionó públicamente a la concesionaria del cerro Catedral por restricciones a fotógrafos, guías y deportistas federados, y advirtió que el Concejo Municipal puede revisar o dar por terminado el contrato.
El intendente de Bariloche, Walter Cortés, elevó el tono del conflicto con CAPSA, la empresa concesionaria del cerro Catedral, al advertir públicamente que el contrato de concesión puede ser revisado e incluso finalizado por decisión del Concejo Municipal.
Las declaraciones del mandatario municipal apuntan contra las restricciones que, según denunció, la concesionaria estaría aplicando sobre fotógrafos, guías de turismo y deportistas federados que desarrollan actividades en el centro de esquí más importante de la Patagonia.
Cortés fue contundente al señalar que el Concejo Municipal tiene las facultades legales necesarias para revisar las condiciones del contrato de concesión y, de considerarlo necesario, ponerle fin al acuerdo con CAPSA. Esta advertencia representa un nuevo capítulo en la tensa relación entre el municipio y la empresa que administra el cerro.
El conflicto entre ambas partes no es nuevo y se ha manifestado en distintas oportunidades, pero esta última escalada marca un punto de inflexión al poner sobre la mesa la posibilidad concreta de terminar con la concesión. Las restricciones denunciadas por el intendente afectarían directamente a distintos actores del sector turístico y deportivo de la ciudad, lo que agrega un componente económico y social al diferendo.



























