La Dirección General de Discapacidad de Bariloche sostiene un servicio de movilidad que conecta cada semana a alrededor de cien personas con sus tratamientos médicos, talleres y actividades recreativas. El operativo se apoya en dos vehículos exclusivos y una planificación diaria que organiza recorridos por barrios, zonas y franjas horarias. La iniciativa forma parte de la política de inclusión impulsada por el intendente Walter Cortés.
Antes de que los motores arranquen cada mañana, el equipo de la Dirección General de Discapacidad ya trabaja sobre mapas y planillas para definir los recorridos del día. Detrás de cada dirección anotada hay un vecino que necesita llegar a tiempo a una consulta médica, a una sesión de rehabilitación o a un espacio de encuentro comunitario.
El servicio de traslados municipales funciona con dos vehículos destinados de forma exclusiva a esta tarea. Con ese recurso, el área logra concretar un promedio de cien traslados semanales, una cifra que exige una logística permanentemente actualizada según las solicitudes que llegan desde distintos puntos de la ciudad.
La planificación es minuciosa: las hojas de ruta se organizan por sectores, zonas y rangos horarios con el objetivo de optimizar cada trayecto. Esto permite no solo mejorar el desempeño de los choferes, sino también garantizar que el transporte llegue de manera puntual a la puerta de cada usuario, sin importar en qué barrio resida.
El circuito diario no se limita a los compromisos de salud. El servicio también conecta a los vecinos con propuestas formativas, deportivas y de esparcimiento, ampliando así el horizonte de participación de quienes dependen de un transporte adaptado para moverse por la ciudad.
La iniciativa responde a una decisión política de la gestión del intendente Walter Cortés, orientada a generar espacios reales de inclusión en la vida cotidiana de Bariloche. Desde el municipio sostienen que el fortalecimiento de este tipo de servicios apunta a que la falta de transporte adaptado no se convierta en una barrera para el desarrollo individual y social de los vecinos con discapacidad.
De esta manera, la Dirección General de Discapacidad consolida un trabajo organizativo que va más allá del simple traslado: convierte la movilidad en una herramienta concreta de acompañamiento y presencia territorial para quienes más lo necesitan.
































