Alumnos de sexto año de la escuela técnica completaron 144 horas de trabajo en la empresa de transporte público barilochense. La iniciativa, valorada por ambas partes, forma técnicos con perfil amplio y puede derivar en una contratación directa.
Alumnos del Centro de Educación Técnica N°2 de Bariloche finalizaron sus pasantías en Mi Bus, la empresa de transporte público urbano de la ciudad, en el marco de un convenio que permite a los estudiantes de último año dar sus primeros pasos concretos en el mundo del trabajo. La experiencia es considerada positiva tanto por la institución educativa como por la empresa, y consolida un vínculo que se repite año a año con resultados concretos.
El profesor Marcos Merino, responsable de Prácticas Profesionalizantes en Quinto Año y de Pasantías en Sexto Año, explicó la relevancia de esta articulación: ‘Es muy importante el aporte de Mi Bus para los estudiantes, de mucho apoyo cuando están en el último año de estudios. Con las pasantías van ganando autonomía con un perfil de capacidades amplio, pueden desempeñarse en oficinas técnicas, diseño asistido por computadora, técnico en reparación de equipos e instalaciones electromecánicas, entre otros’.
Según detalló Merino, la dinámica entre quinto y sexto año tiene una lógica progresiva: mientras que en quinto los alumnos desarrollan proyectos internos dentro de la escuela, en sexto van directamente a la acción en empresas reales. ‘La idea es acompañar a los chicos, orientarlos para el mundo laboral. En Quinto desarrollan proyectos internos y en Sexto van directo al trabajo, a las actividades y desafíos concretos de cada día en los empleos que van a tener en el futuro’, señaló el docente.
Las pasantías de sexto año exigen un mínimo de 144 horas de trabajo efectivo en la empresa. Este año, con una matrícula de 65 estudiantes, el CET 2 dividió a los alumnos en dos grupos: uno realizó la pasantía durante el primer semestre y el otro durante el segundo. Cada experiencia se enmarca en un convenio formal que regula aspectos como el seguro de los alumnos, los tipos y tiempos de tareas, y las responsabilidades tanto del instructor designado por Mi Bus como del supervisor escolar.
Los conocimientos que los jóvenes ponen en práctica durante la pasantía van más allá de lo aprendido en las aulas. ‘Tienen conocimientos amplios, incluso para avanzar en prácticas que no tuvieron en la escuela, como es el trabajo de un taller mecánico con la guía del instructor de la empresa, instalaciones de agua y saneamiento, y otras’, indicó Merino. En términos generales, el CET 2 busca formar perfiles en electromecánica y electricidad, complementados con montajes, metalurgia, hojalatería y carpintería, oficios con alta demanda en el mercado laboral local.
Los resultados, según el docente, son elocuentes: varios estudiantes terminan contratados por las mismas empresas donde realizaron sus pasantías, y en algunos casos la propia empresa solicita la extensión del período. ‘Para los chicos es muy valioso, tienen la oportunidad de dar todo y lo hacen. Los que hacen la experiencia cuentan con una referencia clave para dar los primeros pasos fuera del colegio, donde seguirán sumando conocimientos y prácticas’, destacó Merino, quien subrayó que las incumbencias del título técnico son amplias y permiten a los egresados desempeñarse en una gran variedad de tareas, especialmente en mantenimiento.
Desde el lado de la empresa, Matías Vargas, responsable del área de Seguridad e Higiene de Mi Bus, resaltó el compromiso de la firma con la formación integral de los jóvenes. Según explicó, desde el primer día los estudiantes reciben capacitación en seguridad e higiene laboral, un aspecto que la empresa considera un valor agregado fundamental. ‘La educación en ese sentido evita que adopten prácticas que luego podrían resultar en un abordaje tardío en materia de prevención de riesgos’, afirmó Vargas.
Para el profesor Merino, la experiencia es beneficiosa en tres niveles: para los estudiantes, que dan un salto significativo hacia la vida laboral y construyen un CV con referencias reales; para Mi Bus, que accede a un semillero de futuros empleados bien formados; y para el propio CET 2, que logra completar de manera integral la formación técnica de sus alumnos.






























