Hallan en Río Negro el lagarto más completo del Cretácico tardío de Sudamérica
Un equipo de investigadores descubrió en el yacimiento Salitral Ojo de Agua un fósil excepcionalmente preservado de un lagarto de 95 millones de años. El hallazgo, bautizado Paleoteius lakui, representa el registro más completo de lagartos del período final de los dinosaurios en el hemisferio sur.
Un descubrimiento paleontológico de relevancia internacional posiciona nuevamente a Río Negro en el centro de la escena científica mundial. Se trata del fósil de lagarto más completo del Cretácico tardío encontrado en Sudamérica, hallado en el yacimiento Salitral Ojo de Agua, en territorio rionegrino.
El hallazgo resulta especialmente significativo porque el registro de lagartos mesozoicos en el hemisferio sur es extremadamente escaso. Mientras que en el hemisferio norte se conocen más de 150 especies, en el sur los restos fósiles de estos pequeños reptiles son una verdadera rareza. La explicación radica en su diminuto tamaño: el cráneo del ejemplar encontrado mide apenas 2 centímetros, lo que hace que su preservación sea excepcional.
La investigación fue encabezada por el Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados (LACEV) del Museo Argentino de Ciencias Naturales, con la participación de la Fundación Félix de Azara, el Museo Patagónico de Ciencias Naturales ‘Juan Carlos Salgado’, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y otras instituciones nacionales e internacionales. El proyecto contó además con el apoyo de la National Geographic Society, en el marco de investigaciones sobre el final de la era de los dinosaurios en Patagonia.
El nombre elegido para la nueva especie, Paleoteius lakui, tiene un profundo significado regional. Combina el término griego ‘paleo’ (antiguo) con ‘teyú’, palabra de origen guaraní utilizada en Argentina para referirse a los lagartos, mientras que ‘lakui’ significa ‘abuelo’ en lengua mapuche, rindiendo homenaje a las raíces culturales de la región.
El ejemplar proviene de un sitio que durante el final de la era de los dinosaurios estaba compuesto por lagunas cercanas al mar, rodeadas de vegetación y con una fauna diversa. Este mismo yacimiento ha aportado restos de pequeños mamíferos, serpientes, ranas y dinosaurios, permitiendo reconstruir con gran detalle los ecosistemas de aquel período.
Según los análisis realizados, se trataba de un pequeño reptil de poco más de 15 centímetros de largo, con un cráneo ornamentado y mandíbulas provistas de numerosos dientes finos, probablemente adaptados a una dieta insectívora. Los estudios anatómicos permitieron ubicarlo dentro de los Scincomorpha, un grupo de lagartos actualmente muy diverso y ampliamente distribuido en regiones templadas y tropicales, pero que hasta ahora carecía de registros fósiles en América del Sur.
El descubrimiento aporta evidencia clave sobre la diversidad y evolución de los reptiles en Gondwana, y sugiere que estos grupos ya estaban mucho más diversificados de lo que se creía antes de la extinción masiva del final del Cretácico. Este dato modifica sustancialmente las teorías sobre la evolución de estos animales en el antiguo supercontinente del sur.
El estudio fue posible gracias al uso de microtomografía computada, una tecnología de avanzada que permitió analizar el fósil sin dañarlo y reconstruir digitalmente su anatomía interna con alta precisión. Los trabajos se realizaron en colaboración con la CNEA, e incluyeron modelado digital, reconstrucciones 3D y análisis filogenéticos mediante recursos de computación de alto rendimiento.
La Secretaría de Cultura de Río Negro, como autoridad de aplicación de la Ley Provincial 3041, continúa acompañando y fortaleciendo este tipo de investigaciones que ponen en valor el patrimonio provincial. Estos avances no solo amplían el conocimiento sobre el pasado de la Patagonia, sino que también consolidan a Río Negro como un territorio clave para la producción científica a nivel nacional e internacional, promoviendo la articulación entre instituciones, la formación de nuevas generaciones de investigadores y el acceso de la comunidad al conocimiento.


























