Equipos técnicos del gobierno provincial recorren seis localidades de la zona cordillerana para supervisar la entrega de leña del Plan Calor. La iniciativa contempla la distribución de 416.000 kilos de leña para 640 familias que atraviesan el invierno en la región.
El Plan Calor ingresó en su etapa final con una serie de monitoreos que equipos técnicos están realizando en diversas localidades cordilleranas de la provincia. Las tareas de supervisión se concentran en El Manso, Laguna Blanca, Mencué, Pilquiniyeu del Limay, Villa Llanquín y Villa Mascardi.
El programa contempla la distribución de 416.000 kilos de leña destinados a 640 familias de estas comunidades, con el objetivo de que puedan afrontar las bajas temperaturas del invierno patagónico. Las recorridas apuntan a garantizar que el programa se ejecute correctamente en cada uno de los parajes beneficiados.
Durante los monitoreos, los técnicos verifican tres aspectos fundamentales: el stock disponible de leña en cada punto de distribución, la calidad del material entregado y que cada hogar reciba la cantidad prevista por el programa. De esta manera, se busca asegurar que todas las familias inscriptas cuenten con el recurso necesario para calefaccionar sus viviendas durante los meses más fríos del año.



























