La legisladora Magdalena Odarda expresó su rechazo al proyecto de nuevas concesiones de las represas impulsado por Nación. Durante la sesión en la Legislatura rionegina, cuestionó que las decisiones se tomaron sin participación determinante de las provincias y advirtió sobre la necesidad de priorizar el manejo estratégico del agua por sobre los ingresos económicos.
El debate legislativo sobre las concesiones hidroeléctricas de las represas del Comahue sumó nuevas voces críticas este jueves en la Legislatura de Río Negro. La legisladora Magdalena Odarda, del bloque Vamos con Todos, expresó su rechazo al proyecto y cuestionó duramente el proceso de nuevas concesiones impulsado por el Gobierno nacional.
Durante su intervención, Odarda sostuvo que la discusión no debe centrarse únicamente en los ingresos económicos o las regalías que podrían percibir las provincias, sino también en el manejo de un recurso estratégico como el agua. Según planteó la parlamentaria, las represas cumplen funciones que exceden la generación de energía eléctrica, ya que forman parte de un sistema que también interviene en el abastecimiento de agua para consumo humano, el riego productivo, la protección ambiental y la regulación de caudales que impactan sobre poblaciones de Río Negro y Neuquén.
La legisladora sostuvo además que las definiciones sobre las concesiones fueron adoptadas por la administración nacional sin una participación determinante de las provincias propietarias de los recursos hídricos. En ese sentido, consideró que el debate provincial se produce cuando decisiones centrales ya fueron tomadas y señaló que se perdió la oportunidad de discutir alternativas con una mayor intervención de los estados provinciales.
Durante su exposición, Odarda también hizo referencia a la situación de Pilquiniyeu del Limay, localidad vinculada históricamente a la construcción de la represa Piedra del Águila. La legisladora recordó que parte de la población fue relocalizada para permitir el desarrollo de la obra y afirmó que persisten demandas vinculadas a servicios e infraestructura. De acuerdo con lo expresado, la comunidad fue trasladada desde sectores cercanos al río hacia una zona con condiciones diferentes a las originales.
La representante legislativa indicó que actualmente el abastecimiento eléctrico de la localidad depende de sistemas alternativos y reclamó medidas de reparación para las familias afectadas por los procesos de relocalización vinculados a los emprendimientos hidroeléctricos. También planteó la necesidad de reforzar los mecanismos de control sobre la seguridad hídrica y avanzar con obras destinadas a reducir riesgos ante eventuales crecidas extraordinarias, vinculando estas cuestiones con el manejo integral de las cuencas y el rol que cumplen las represas dentro del sistema regional.
Al cerrar su intervención, Odarda sostuvo que el control y la administración del agua constituyen una cuestión vinculada a la soberanía sobre los recursos naturales. Desde esa perspectiva, manifestó su desacuerdo con el esquema de concesiones en debate y señaló que el aprovechamiento de los recursos hídricos debería orientarse al desarrollo productivo, social y económico de la región.
Las declaraciones fueron realizadas durante el tratamiento legislativo de iniciativas relacionadas con las represas del Comahue, un tema que continúa generando posiciones diversas dentro del escenario político rionegrino.



























