La Asociación Trabajadores del Estado convocó a una huelga nacional de 48 horas para el jueves 3 y el viernes 4 de septiembre, que afectará al aeropuerto de Bariloche junto a otros 26 terminales del país. La medida, que involucra a trabajadores de la ANAC, podría provocar demoras y cancelaciones de vuelos en dos franjas horarias diarias.
El aeropuerto Internacional Teniente Luis Candelaria de Bariloche será uno de los más de 27 terminales aéreas del país afectadas por la jornada nacional de lucha convocada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) para el jueves 3 y el viernes 4 de septiembre. La medida de fuerza, de 48 horas de duración, incluye paros, movilizaciones y asambleas protagonizadas por los trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
Las protestas no serán continuas, sino que se concentrarán en dos franjas horarias específicas: de 9 a 12 y de 18 a 21 horas en cada una de las dos jornadas. Sin embargo, los pasajeros con vuelos programados fuera de esos horarios también deberían estar atentos, ya que el efecto en cadena de la operación aérea diaria podría generar inconvenientes más allá de los intervalos de protesta.
Según informó el propio gremio, durante los períodos de paro únicamente estarán garantizados los vuelos sanitarios, humanitarios, de traslado de órganos y oficiales. El resto de los servicios comerciales, tanto de cabotaje como internacionales, quedan expuestos a posibles demoras o cancelaciones.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, fue contundente al referirse a las consecuencias de la medida: ‘Si se producen demoras o cancelaciones, no será por culpa de los trabajadores’. El dirigente gremial explicó que el sindicato notificó la medida con suficiente anticipación para darle margen de respuesta al Gobierno nacional, algo que, según remarcó, no ocurrió hasta el momento.
Entre los reclamos concretos que impulsan la huelga, ATE exige el pago de adicionales acordados fuera de las negociaciones paritarias, la reapertura de la paritaria sectorial y el financiamiento del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI), así como de las áreas de fiscalización en los aeropuertos. El gremio denuncia que el Gobierno nacional viene incumpliendo los acuerdos paritarios desde enero y que desfinanciar estas áreas pone en riesgo la operatividad y la seguridad del sistema aeroportuario.
ATE sostiene además que el poder adquisitivo de los trabajadores de la administración pública nacional acumula una caída superior al 40% desde el inicio de la gestión de Javier Milei, según la medición propia del sindicato.
Para quienes tengan vuelos programados desde o hacia Bariloche el jueves o el viernes, las recomendaciones son claras: consultar con la aerolínea el estado del vuelo antes de trasladarse al aeropuerto, estar atentos a posibles comunicaciones sobre reprogramaciones o cambios de horario, y considerar que incluso los vuelos fuera de las franjas de protesta podrían verse afectados por el efecto acumulado de las interrupciones.






























