La provincia se consolida como la quinta productora de petróleo del país, con un aporte del 2,6% del total nacional. El desarrollo no convencional de Phoenix en Vaca Muerta ya explica cerca del 40% del crudo rionegrino, mientras la provincia se posiciona como clave logística para la salida atlántica del petróleo neuquino.
Río Negro mantiene su lugar en el mapa petrolero argentino y suma un dato que marca un punto de inflexión: el shale de Vaca Muerta ya impacta directamente sobre su producción diaria. Con una participación que oscila entre el 2,3% y el 2,6% del petróleo nacional, la provincia se sostiene como la quinta productora del país, según indicó el medio especializado Energía360.
La actividad hidrocarburífera es uno de los complejos económicos de mayor peso en el Producto Geográfico Bruto provincial. Actualmente operan 12 empresas con 35 concesiones otorgadas por el Estado provincial, en una actividad que combina producción convencional histórica con el desarrollo incipiente del no convencional.
En noviembre de 2025, la producción alcanzó 3.735 metros cúbicos diarios, equivalentes a 23.491 barriles por día, lo que representó una mejora interanual del 2%. Ya en 2026, los registros muestran que la provincia se movió entre los 20.500 y 23.500 barriles diarios. En febrero, Río Negro aportó 22.767 barriles diarios, mientras que en marzo la producción rondó los 20.500 barriles.
El dato más significativo es que de ese total de marzo, 7.750 barriles por día provinieron de apenas siete pozos orientados a Vaca Muerta, lo que representa cerca del 38% de todo el petróleo extraído en la provincia. Con pocos pozos, el no convencional ya empezó a mover la aguja productiva provincial.
Es importante diferenciar entre tres tipos de producción. La convencional es la forma histórica, donde el crudo fluye con mayor facilidad desde la roca reservorio. La producción tight se ubica en un punto intermedio, con petróleo en rocas compactas que requieren estimulación. Y la no convencional, asociada al shale de Vaca Muerta, implica pozos horizontales, múltiples etapas de fractura hidráulica y una operación industrial más intensiva.
El principal responsable del cambio en la curva productiva rionegrina es Phoenix Global Resources. La compañía logró poner en producción pozos shale en Confluencia Norte y Confluencia Sur, dos bloques ubicados sobre la continuidad de Vaca Muerta hacia territorio rionegrino, convirtiéndose en el mayor productor de petróleo de Río Negro.
Phoenix reportó más de 5.000 barriles diarios en pruebas en Confluencia Sur y, sumado Confluencia Norte, superó los 7.000 barriles diarios en activos rionegrinos. Ese volumen ya representaba más del 25% del crudo total provincial hacia fines de 2025. El desarrollo incluyó cuatro pozos horizontales en Confluencia Sur, con ramas laterales de 3.000 metros y 105 etapas de fractura hidráulica.
La ejecución del PAD completó el compromiso exploratorio asumido por Phoenix en ambas concesiones: siete pozos horizontales, sísmica 3D sobre 228 km² y una inversión asociada superior a USD 110 millones. En enero de 2026, un pozo operado por la compañía en Confluencia Sur alcanzó una producción de 2.700 barriles diarios.
Más allá de la producción, Río Negro se posiciona como pieza logística clave para la salida atlántica del petróleo no convencional de la Cuenca Neuquina a través del proyecto VMOS. En ese cruce entre producción, transporte y exportación aparece una oportunidad que puede redefinir el peso energético de la provincia en el mapa hidrocarburífero argentino.





























