Soria lanzó su candidatura a gobernadora y apuntó contra la gestión Weretilneck
La intendenta de Roca formalizó este sábado su postulación para las elecciones provinciales de 2027 en un acto multitudinario. Hizo de la unidad peronista el eje de su discurso y cuestionó duramente la dependencia económica de Río Negro respecto a Nación.
María Emilia Soria puso en marcha su camino hacia las elecciones de 2027 con un acto masivo en Roca, donde convocó al peronismo rionegrino a dejar atrás las diferencias internas y construir una alternativa electoral capaz de disputar nuevamente el gobierno provincial. Ante un gimnasio colmado, la intendenta hizo de la unidad el principal eje de su discurso y reivindicó esa estrategia como la fórmula que permitió al justicialismo llegar al poder en Río Negro.
El encuentro reunió a intendentes, legisladores, dirigentes, militantes y referentes de distintos sectores del peronismo. Entre los presentes estuvieron los senadores nacionales Martín Soria y Ana Marks, además de los diputados nacionales Marcelo Mango y Adriana Serquis. Soria fue la única oradora de una jornada que funcionó, además, como una demostración de fuerza del PJ provincial.
Con el lema ‘Unidos podemos lograrlo otra vez’, la intendenta buscó recuperar parte de la identidad política que llevó al peronismo a ganar la Gobernación en 2011. Pero también intentó proyectar esa experiencia hacia un escenario diferente, marcado por la crisis económica, el ajuste nacional y los problemas que atraviesan distintas áreas del Estado provincial. ‘Hoy nos toca abrazar la fortaleza más grande de nuestro espacio que es la unidad’, afirmó Soria, al plantear que la reconstrucción del peronismo no puede depender de acuerdos circunstanciales.
Para la dirigente, la integración de los distintos sectores será determinante para transformar el descontento social en una propuesta electoral con posibilidades concretas en 2027. En esa línea, reivindicó el papel que cumplen los intendentes y concejales frente a las dificultades cotidianas. Señaló que muchos jefes comunales deben ‘hacer malabares’ para sostener servicios y acompañar a sus vecinos ante la falta de insumos en los hospitales, el deterioro de las rutas nacionales y otras demandas que, planteó, exceden las capacidades de los municipios.
Uno de los tramos más duros del discurso estuvo dirigido al manejo económico de Río Negro. Soria cuestionó que la provincia haya incrementado su dependencia de los fondos provenientes de Nación y responsabilizó directamente a la administración de Alberto Weretilneck. ‘Río Negro es más dependiente que nunca del Estado Nacional’, sostuvo, y afirmó que las transferencias nacionales representan alrededor del 60% del presupuesto provincial.
En términos políticos, interpretó esa situación como consecuencia de la falta de una política económica propia. ‘Dos de cada tres pesos que gasta esta provincia vienen del Estado Nacional y eso es culpa de este gobierno. Nos pusieron de rodillas por no tener una política económica seria’, lanzó. A partir de ese diagnóstico, Soria vinculó la situación financiera con las dificultades que atraviesan los servicios públicos.
Mencionó hospitales con problemas de equipamiento e insumos, profesionales con salarios que no alcanzan a superar la línea de pobreza y dificultades en materia de seguridad. También cuestionó las condiciones en las que trabajan los docentes y señaló que las fuerzas policiales enfrentan carencias de equipamiento. Incluso apuntó que en determinadas localidades son los propios municipios los que terminan afrontando gastos como el combustible necesario para los patrulleros.
La candidata también comenzó a delinear el perfil que pretende darle a su eventual gobierno provincial. En su discurso ubicó a la producción, la industria, las pequeñas y medianas empresas y la fruticultura entre las actividades que deberían ocupar un lugar central en la estrategia de desarrollo. También reconoció la importancia de Vaca Muerta y del crecimiento de la actividad hidrocarburífera, aunque advirtió que el desarrollo de los recursos naturales debe estar acompañado por planificación de largo plazo.
En ese punto mencionó el caso de Catriel como ejemplo de lo que puede ocurrir con las localidades cuya economía queda atada a una actividad extractiva cuando los recursos dejan de resultar rentables. ‘Necesitamos un gobierno provincial que respalde a todas las ciudades por igual, sin desequilibrios según el color político del momento’, sostuvo.
La intendenta cerró el acto con una convocatoria directa a la militancia. Les pidió abandonar el lugar de espectadores frente al escenario político que se viene y asumir un rol activo en la construcción de una propuesta que pueda recorrer toda la provincia. ‘Sabemos lo que está roto, pero también sabemos lo que hay que hacer para arreglarlo’, afirmó Soria, en el cierre de un acto que marcó formalmente el inicio de su carrera hacia la Gobernación y que tuvo como mensaje central la necesidad de que el peronismo rionegrino vuelva a presentarse unido en 2027.




























