La seccional El Colorado de la Asociación de Personal del INTA manifestó su ‘enérgico rechazo’ ante lo que considera un plan de destrucción sistemática de la institución. Los gremialistas denuncian el cierre de agencias de extensión, la venta de campos experimentales y la implementación de 1.500 retiros voluntarios.
La Asociación de Personal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (APINTA), Seccional El Colorado, emitió un duro comunicado donde rechaza lo que denomina ‘la profundización del plan de desmantelamiento’ que amenaza la existencia del INTA. Según el gremio, lo que las autoridades presentan como ‘reestructuración’ constituye en realidad ‘la destrucción sistemática del organismo de ciencia y técnica más federal del país’.
Los representantes sindicales denunciaron el cierre de Agencias de Extensión en todo el territorio nacional, sumado a la clausura de oficinas de desarrollo rural en las provincias de Chaco y Formosa. Esta medida, según APINTA, deja ‘a miles de productores sin acompañamiento técnico’ y genera incertidumbre sobre el destino laboral de los trabajadores afectados.
En el comunicado, el gremio exige ‘explicaciones urgentes sobre el destino de los trabajadores de las unidades cerradas’ y critica que solo se ‘acomode’ a las jefaturas mientras el resto del personal ‘vive en la angustia de no saber qué será de su futuro laboral’. Además, realizaron un llamado a los directivos y consejos para que ‘defiendan la institución’ y dejen de actuar como ‘meros ejecutores del ajuste’.
Uno de los puntos más críticos del reclamo se centra en la denuncia sobre la ‘subasta de campos experimentales’, incluyendo el riesgo que corre el Campo Anexo de Bartolomé de las Casas, considerado clave para la investigación ganadera y la conservación del bovino criollo argentino. APINTA sostiene que ‘los activos del INTA son laboratorios a cielo abierto que pertenecen a todos los argentinos, no bienes raíces para cubrir gastos de caja chica’.
El gremio también repudió la implementación de 1.500 retiros voluntarios que, según su visión, ‘buscan vaciar de conocimiento al Estado’. Asimismo, exigieron ‘el cese inmediato de la persecución a dirigentes sindicales’ y de cualquier intento de ocultar información pública sobre el estado de la institución.
Desde APINTA reafirmaron su postura de que ‘el INTA es el motor de la innovación y el soporte de la agricultura familiar’, por lo que exigen el cese del remate de tierras, la reapertura de las agencias cerradas y el fin del ‘hostigamiento presupuestario’. El comunicado concluye con la consigna: ‘El INTA es de los trabajadores y de los productores’, en defensa de lo que consideran ‘un orgullo nacional’.




























