El Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, junto a la Secretaría de Agricultura, la Agencia de Desarrollo Económico e INTA Valle Inferior, lleva adelante la Semana de la Miel en la capital provincial. La iniciativa distribuirá barras de cereal y sachets de miel entre niños y jóvenes deportistas para promover este alimento natural.
La provincia de Río Negro celebra la Semana de la Miel con una propuesta que vincula la producción local con el deporte, acercando este alimento natural a cientos de chicos y chicas que practican actividades físicas en clubes de Viedma. La acción está impulsada por el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, a través de la Secretaría de Agricultura, en conjunto con la Agencia de Desarrollo Económico e INTA Valle Inferior.
La propuesta busca unir dos mundos que forman parte de la vida cotidiana de muchas familias rionegrinas: la producción y el deporte. A través de una acción concreta, se distribuirán barras de cereal elaboradas con miel y sachets individuales en distintos clubes deportivos de la capital provincial, para que los jóvenes deportistas puedan incorporar este alimento en sus rutinas deportivas.
La jornada principal se desarrollará el 20 de mayo entre las 17.30 y las 19 horas en el Club Sol de Mayo, Club San Martín, Patagonia Peña Azul y Oro y Club Villa Congreso, llegando a cientos de chicos que participan de disciplinas como fútbol, rugby y básquet. La iniciativa busca mostrar que detrás de cada cucharada de miel hay trabajo, conocimiento, arraigo y una cadena productiva que aporta valor agregado y genera oportunidades en distintas regiones de la provincia.
La miel es un alimento natural con alto valor energético y nutricional que, por sus características, representa una alternativa saludable para quienes realizan actividad física. Al mismo tiempo, su consumo ayuda a fortalecer una actividad que tiene un profundo impacto productivo y ambiental en toda la región.
Sin embargo, el verdadero protagonismo de esta semana está en las abejas. Más del 75% de los cultivos alimentarios del mundo dependen, en mayor o menor medida, de la polinización. Frutas, hortalizas, semillas y forrajes requieren del trabajo silencioso de estos insectos para desarrollarse. Sin abejas, no solo habría menos miel: también se vería afectada la producción de muchos de los alimentos que se consumen todos los días.
En Río Negro, la apicultura es una actividad que combina producción, biodiversidad y desarrollo local. Además de la miel, las colmenas generan otros productos con valor agregado, como polen, propóleos y cera, abriendo nuevas oportunidades para productores y emprendedores de toda la provincia.
Con esta iniciativa, el Ministerio continúa acercando la producción a la comunidad y promoviendo el consumo de alimentos locales que reflejan el trabajo de quienes agregan valor en cada rincón de Río Negro. Porque detrás de cada abeja hay mucho más que miel: hay naturaleza, producción y futuro.



























