El intendente Walter Cortés ratificó que seguirá vetando ordenanzas que considere perjudiciales para las finanzas municipales. Durante la sesión extraordinaria del Concejo Municipal, defendió su rechazo a la creación de un centro de residencia para personas mayores y al pase a planta permanente de trabajadores contratados.
En medio del debate que mantiene el Concejo Municipal de Bariloche sobre los vetos presentados por el Ejecutivo, el intendente Walter Cortés salió a defender su postura y ratificó que continuará utilizando esa herramienta cuando considere que una ordenanza compromete el equilibrio fiscal. ‘Si ellos se comportan de una forma, yo por supuesto que tengo el poder de vetar la ordenanza’, afirmó el jefe comunal al ser consultado sobre las críticas que recibió de algunos concejales.
Cortés fue contundente al explicar que su prioridad de gestión es la obra pública y cuestionó duramente aquellas iniciativas que, según su visión, incrementan el gasto municipal sin generar beneficios concretos para la ciudad. ‘Esta municipalidad por años no hizo obra. Mientras esté yo, va a hacer obras. Va a hacer pavimento, conexiones, puentes, centros vecinales y gimnasios’, señaló el intendente.
Respecto al proyecto vetado para crear un Centro Municipal de Residencia para Personas Mayores, Cortés expresó su desacuerdo de manera enfática y consideró que el cuidado de los adultos mayores es una responsabilidad principalmente familiar. ‘Cada uno se tiene que hacer cargo de sus viejos y no irlos a depositar en un geriátrico municipal’, manifestó. Además, sostuvo que este tipo de propuestas desvían la atención de otras necesidades que considera más urgentes para Bariloche.
El intendente también cuestionó el funcionamiento actual del Concejo Municipal y acusó al cuerpo deliberativo de avanzar sobre atribuciones propias del Poder Ejecutivo. ‘Ellos tienen que legislar, no cogobernar’, afirmó Cortés, y agregó que muchas ordenanzas son impulsadas sin evaluar previamente si existe respaldo presupuestario. ‘Nadie vino a preguntar si el presupuesto alcanza o no alcanza. Hacen ordenanza tras ordenanza y después la municipalidad tiene que afrontar los costos’, indicó.
En relación con el otro proyecto en debate, referido al pase a planta permanente de trabajadores contratados, el jefe comunal reiteró su rechazo y advirtió sobre las consecuencias que tendría en la estructura salarial municipal. ‘No podemos seguir metiendo más gente adentro. No puede llevarse el 80% de la recaudación los salarios’, sostuvo Cortés, marcando una línea clara sobre su política de administración de recursos humanos.
Finalmente, el intendente aseguró que mantendrá su postura de control del gasto público y que no dudará en recurrir al veto cuando lo considere necesario para preservar las finanzas municipales. ‘Yo voy a cuidar el dinero del pueblo. Si tengo que vetar, lo voy a seguir vetando’, concluyó, dejando en claro que la tensión entre el Ejecutivo y el Legislativo local continuará mientras ambos poderes mantengan visiones diferentes sobre las prioridades presupuestarias de la ciudad.























