La planta de Álcalis de la Patagonia en San Antonio Oeste fue escenario de un procedimiento especial para destruir estupefacientes decomisados en distintos operativos policiales. El cargamento incluía marihuana, plantas de cannabis y cocaína, y la operación fue supervisada por autoridades judiciales y de seguridad.
Un procedimiento inusual se llevó a cabo el pasado viernes en la planta de Álcalis de la Patagonia, ubicada en San Antonio Oeste, donde se incineró un importante cargamento de droga proveniente de diversos operativos realizados en la zona atlántica de Río Negro.
Según informaron fuentes oficiales, los bultos ingresados al horno del establecimiento fabril contenían marihuana, plantas de cannabis y cocaína, todas ellas secuestradas en procedimientos policiales previos en la región.
La destrucción de los estupefacientes fue supervisada por un equipo de autoridades judiciales y de seguridad de alto nivel. Entre los presentes se encontraban Marcelo Estévez, secretario del Juzgado Federal de Viedma; integrantes de la Unidad Fiscal descentralizada Viedma del mismo fuero; Darío Buonaventura, titular de la Secretaría de Narcocriminalidad; y Manuel Casariego, secretario de Seguridad y Justicia del Ministerio de Seguridad rionegrino.
Durante todo el procedimiento en la planta fabril, la cadena de custodia del cargamento estuvo a cargo de efectivos de la Prefectura Naval Argentina (PNA) con asiento en San Antonio Oeste, quienes garantizaron la integridad del material a destruir hasta su completa incineración.
Este tipo de operativos forma parte de las actuaciones oficiales para la destrucción de material estupefaciente secuestrado, un procedimiento que requiere de protocolos estrictos y la presencia de múltiples autoridades para garantizar la transparencia del proceso.






























