Escribe: Magister Jorge Luis Vallazza
Durante la última dictadura militar- ya sea por miedo, desinformación o por ” mirar para otro lado “- gran parte de nuestra ciudadanía se espantó y/o condenó los múltiples crímenes de Lesa Humanidad, recien a partir del retorno de la Democracia y del NUNCA MÁS.
Tal vez dentro de unos años, cuando se terminen de conocer las consecuencias fatales que tuvieron sobre miles de personas las Políticas Públicas que está implementando el Gobierno de Milei, haya gran parte de la población que lo apoyó , que se justifique diciendo que ” NO LO SABÍA”.
Sin embargo- a diferencia de la Dictadura y su régimen de censura y terror- los datos públicos que se conocen pasada la mitad de mandato de esta gestión nacional, ya pueden indicar el genocidio social o “por goteo” que está ejecutando Milei con nuestra gente vulnerable.
No se está debatiendo en esta instancia ni teorías económicas antagónicas, ni análisis de datos duros, ni la macro y la micro, ni cuestiones relativas a la matriz productiva, al rol del Estado, etc etc.. Ni siquiera se van a plantear los numerosos actos de corrupción, la compra de votos en el Congreso, el incumplimiento de leyes, el aumento del endeudamiento externo, ni el escandaloso funcionamiento por acción u omisión del Poder Judicial .
Simplemente se intenta graficar una cuestión que no tiene demasiadas interpretaciones por su carácter objetivo, letal e irreversible: LA ENORME CANTIDAD DE PERSONAS QUE SE ESTÁN MURIENDO EN NUESTRO PAÍS COMO CONSECUENCIA DE LA GESTIÓN MILEI.
Algunas víctimas llegan a visibilizarse en los medios – ya sea por su carácter público o por la crudeza del desenlace.
Araceli Julio, una joven artista que padecía una enfermedad oncológica, falleció por el corte de medicamentos que generó el ajuste en Salud. ( https://www.lacapital.com.ar/zoom/murio-la-cantante-araceli-julio-tenia-cancer-y-habia-denunciado-los-ajustes-javier-milei-n10206512.html? ).
También fue notoria la situación del suboficial Tejerina -de la Policía Federal- que decidió suicidarse en plena internación por las malas condiciones hospitalarias, dejando una carta responsabilizando al Estado.
( https://www.pagina12.com.ar/844561-la-federal-no-se-escapa-del-ajuste-libertario/ )
Ni Araceli ni Tejerina son casos aislados, el aumento de muertes evitables por falta de medicamentos aumentó en estos 2 últimos años, incluso superando niveles de épocas críticas como la pandemia, afectando sobre todo la franja etárea de adultos mayores ( https://www.perfil.com/noticias/bravotv/alertan-por-un-aumento-de-muertes-evitables-entre-adultos-mayores-por-falta-de-acceso-a-medicamentos.phtml ) .Y completando estas trágicas cifras- relacionado con el tema medicamentos – no se puede omitir la cuestión claramente evitable de las 157 muertes por Fentanilo ( https://ctaa.org.ar/157-muertes-evitables-el-ministro-de-salud-debe-renunciar/ ).
Profundizando con datos más generales a partir de las historias personales ya citadas, el índice de suicidios – sólo en el año 2025 – aumentó significativamente, incluso TRIPLICANDO como muerte violenta a la tasa de homicidios. Especialistas atribuyen este agravamiento al deterioro del área de Salud Mental. ( https://www.instagram.com/p/DatrvgwAWbA/?igsh=MTVyN2dhYmJpeTY1Yw==).
No sólo enfermos, adultos mayores, o discapacitados son las víctimas de esta situación, también ha comenzado a incrementarse en nuestro país el índice de mortalidad infantil.
( https://soberaniasanitaria.org.ar/crece-la-mortalidad-infantil-en-argentina/ )
La motosierra de la muerte no se circunscribe únicamente a los sectores más vulnerables. Cualquier “argentino de bien” se expone a perder su vida, sencillamente si decide salir de su casa y transitar por las rutas abandonadas ante la ausencia de Obra Pública. Tres veces más muertes en siniestros viales se produjeron desde la asunción de Javier Milei.
( https://www.pagina12.com.ar/2026/07/07/de-terror-se-triplicaron-las-muertes-en-siniestros-viales-por-el-mal-estado-de-las-rutas/ )
Se podría seguir citando estadísticas de distintas fuentes, inclusive de organismos oficiales, que ratifican este rumbo nefasto.
Miles de muertes de gente carne y hueso.
Miles de muertes evitables que interpelan todo eufemismo posible , como tildar de efectos colaterales, o el lado “negativo” de Milei.
Seguramente no es el mismo el nivel de culpabilidad la del Presidente, su gabinete, o la complicidad de su bloque de legisladores, jueces y voceros mediáticos ; que la responsabilidad que le cabe al ciudadano común que votó y/o aún apoya este gobierno esperando un cambio para mejor.
Pero es indispensable que todas y todos quienes estamos sobreviviendo a esta masacre, podamos difundir por todos los medios lo que está sucediendo.
A diferencia de la Dictadura – y a pesar de los algoritmos que de alguna manera reemplazan a la censura informativa- aún estamos a tiempo que se tome conciencia y se reaccione ante semejante crueldad y barbarie.
































