La empresa provincial de servicios de agua potable avanza con un plan de mantenimiento preventivo en distintas localidades de la provincia. Los trabajos apuntan a garantizar la continuidad del servicio ante el aumento del consumo que trae la temporada estival. Catriel y San Antonio Oeste son algunas de las localidades donde ya se concretaron intervenciones.
Aguas Rionegrinas puso en marcha una serie de trabajos de mantenimiento preventivo en sus instalaciones con el objetivo de preparar la infraestructura de agua potable para hacer frente al incremento de la demanda durante los meses de verano. Las tareas forman parte de un plan de pretemporada que la empresa lleva adelante en diferentes puntos de la provincia.
En Catriel, los trabajos se concentraron en la planta potabilizadora, donde se realizaron tareas de mantenimiento en los decantadores y en los filtros del establecimiento. Estas intervenciones son clave para asegurar que el proceso de potabilización funcione de manera óptima durante los períodos de mayor exigencia operativa.
Por su parte, en San Antonio Oeste y en el Puerto ya se habían concretado trabajos similares, con la renovación de los mantos filtrantes, un componente esencial dentro del proceso de tratamiento y purificación del agua. La reposición de estos elementos busca garantizar la calidad del servicio que reciben los vecinos de ambas localidades.
A través de este plan integral, Aguas Rionegrinas busca sostener la prestación del servicio a las comunidades rionegrinas durante uno de los períodos más exigentes del año, cuando el turismo y las altas temperaturas elevan considerablemente el consumo de agua potable en toda la región.



























