La Junta Vecinal de Villa Los Coihues manifestó su preocupación por el desarrollo ‘Terrazas del Gutiérrez’, que proyecta construir 48 residencias y un hotel de 99 habitaciones en la ex Hostería El Retorno. Los vecinos cuestionan la falta de estudios ambientales adecuados y alertan sobre el posible impacto en el lago y las napas de agua.
Un emprendimiento inmobiliario de gran envergadura sobre la Ruta 82, en el acceso a Villa Los Coihues y próximo al lago Gutiérrez, generó una fuerte controversia entre los vecinos del barrio. Se trata del proyecto ‘Terrazas del Gutiérrez’, que se desarrollaría en el predio donde funcionó la antigua Hostería El Retorno.
La Junta Vecinal de Villa Los Coihues difundió un documento en el que expresó las inquietudes de la comunidad, surgidas tras reuniones con los desarrolladores, consultas a organismos públicos y el análisis de documentación disponible. Desde la organización barrial aclararon que se trata de ‘preocupaciones, opiniones e interpretaciones’ de los habitantes en el marco de un debate público sobre un proyecto de interés comunitario.
El tema comenzó a tomar estado público a fines de 2023, cuando apareció un cartel publicitario sobre la Ruta 82 y se iniciaron campañas comerciales que ofrecían unidades en venta desde pozo. Inicialmente se hablaba de 72 departamentos, una escala que para muchos vecinos excedía los parámetros del código urbano vigente.
Ante la ausencia de información oficial por parte de los desarrolladores, la Comisión de Ambiente y Hábitat de la Junta Vecinal comenzó gestiones para conocer las características del proyecto. En agosto de 2024, representantes barriales participaron de una reunión con arquitectos del emprendimiento y autoridades de la Secretaría de Planeamiento Territorial municipal, donde se exhibió documentación que incrementó las preocupaciones.
Según informó la Junta Vecinal, la documentación aprobada por el Municipio correspondía a 23 departamentos, mientras que la promoción comercial mencionaba una propuesta mucho mayor. Además, señalaron que la autorización de obra habría sido otorgada con observaciones pendientes, sin un Estudio de Impacto Ambiental integral y solo con un Informe de Sensibilidad Ambiental de carácter descriptivo. También advirtieron sobre la ausencia de un proyecto de tratamiento de efluentes diseñado y visado por el Departamento Provincial de Aguas (DPA).
Uno de los principales ejes de preocupación es el posible impacto sobre el lago Gutiérrez y las fuentes de agua que abastecen a Villa Los Coihues y barrios cercanos. El informe ambiental mencionado indicaba la existencia de una napa fluctuante y señalaba que solo una parte reducida del lote tendría condiciones aptas para infiltración de efluentes. Estos datos generaron dudas sobre la compatibilidad entre las condiciones del terreno y la escala del proyecto, especialmente considerando la posibilidad de incorporar servicios turísticos, restaurante, pileta y otros amenities.
En el documento vecinal también se menciona que representantes del emprendimiento habrían planteado construir una cañería troncal hasta el kilómetro 8 para conectar los efluentes a la planta depuradora de la CEB. Sin embargo, la Junta indicó que la cooperativa informó no haber recibido requerimientos de factibilidad de conexión para esa parcela. El DPA tampoco registraba solicitudes de proyecto, y desde la Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi no habrían respondido las consultas realizadas.
El debate se profundizó cuando los desarrolladores solicitaron avanzar bajo el Rango Temático III de la Ordenanza 470-CM-95, buscando normas urbanas especiales para ampliar el proyecto original. Paralelamente, comenzaron a difundirse campañas publicitarias presentando el emprendimiento como un complejo de 48 residencias, un hotel de 99 habitaciones administrado por la cadena Meliá, una sala de eventos de 500 metros cuadrados, restaurante, pileta climatizada y otros servicios.
La Junta Vecinal presentó notas ante el Concejo Deliberante y la Unidad Coordinadora manifestando su preocupación por la ausencia de información pública y técnica sobre el sistema de tratamiento de efluentes, pero hasta la fecha del documento no habían recibido respuesta.
En abril de este año, en nuevos encuentros con la Junta Vecinal, los desarrolladores plantearon destinar el Derecho de Participación en la Renta Diferencial Urbana a la construcción de una planta de tratamiento de efluentes con capacidad para asistir al barrio y una cañería troncal. No obstante, desde la Comisión de Ambiente y Hábitat indicaron que la falta de documentación técnica respaldatoria y de personal especializado en tratamiento de efluentes profundizó las inquietudes, por lo que pidieron a los desarrolladores reconsiderar la continuidad del pedido de excepción urbanística.
En este contexto, la Junta Vecinal convocó a charlas informativas abiertas para compartir la información recopilada y promover la participación ciudadana en las instancias previstas por el procedimiento de Rango Temático III, entre ellas el Consejo de Planificación Municipal y una eventual audiencia pública. El primer encuentro se realizó el 4 de mayo, donde se expresaron diversas preocupaciones vinculadas al impacto ambiental, el tratamiento de efluentes, la protección del lago, el impacto paisajístico, la circulación en el barrio y la accesibilidad.



























