Clínicas de la Patagonia restringen cirugías del PAMI por falta de actualización de valores
A partir del lunes, sanatorios de Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa comenzarán a limitar cirugías programadas para afiliados de PAMI. La medida responde a la falta de actualización de valores que paga el Instituto y a la imposición de cupos en estudios médicos.
El sistema sanitario de la Patagonia tomó una decisión drástica ante el silencio de las autoridades del Programa de Atención Médica Integral (PAMI). Desde el próximo lunes, el conjunto de clínicas y sanatorios de la región iniciará una restricción progresiva de servicios que afectará, en primera instancia, a las cirugías programadas para afiliados del Instituto.
La medida de fuerza involucra a prestadores de cuatro provincias: Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa. Según explicaron en un comunicado, la decisión es consecuencia directa de la falta de actualización de los valores retributivos que el PAMI paga por cada prestación médica, en un contexto de inflación sostenida que vuelve ‘insostenible’ la continuidad de la atención.
Más allá del congelamiento de los precios, los prestadores denunciaron una nueva modalidad de ajuste implementada por el propio PAMI: la imposición de cupos. Según los sanatorios, el Instituto limitó la cantidad de estudios de diagnóstico por imágenes que un afiliado puede realizarse o que un prestador puede efectuar. Esta restricción alcanza incluso a las Unidades de Gestión Local (UGL), que ahora tienen límites estrictos para autorizar excepciones, incluso en situaciones de urgencia.
‘No es una decisión de los prestadores, sino medidas instrumentadas por el propio Instituto’, aclararon con firmeza desde las clínicas, deslindando responsabilidades sobre la falta de turnos disponibles para los jubilados.
La restricción que comenzará el lunes no es definitiva. Los sanatorios advirtieron que, si el Gobierno nacional no actualiza los valores y convoca a una mesa de diálogo, las medidas podrían ampliarse. Por ahora, el objetivo es resguardar lo más crítico: las guardias, urgencias y emergencias seguirán funcionando con normalidad.
Sin embargo, el diagnóstico de los prestadores es contundente: la solución no está en la región, sino en los despachos centrales del PAMI en Buenos Aires. Mientras tanto, los jubilados patagónicos quedan en el medio de un conflicto entre el ajuste fiscal del Gobierno y un sistema de salud que comienza a mostrar signos de colapso.



























