Desde el lunes, clínicas suspenden consultas y prácticas a afiliados de PAMI en la región
Miles de afiliados de PAMI en Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa enfrentarán desde este lunes nuevas restricciones en la atención médica. A la suspensión de cirugías programadas se suma ahora el corte de consultas, prácticas y procedimientos ambulatorios por el conflicto entre la obra social y prestadores privados.
El conflicto entre PAMI y las clínicas y sanatorios privados de la Patagonia se profundiza. Desde este lunes, los afiliados de la obra social en Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa verán restringido aún más su acceso a prestaciones médicas, en una escalada que agrava la tensión sobre el sistema de salud regional.
A la suspensión de cirugías programadas que rige desde la semana pasada, ahora se suma el corte de consultas programadas, prácticas y procedimientos ambulatorios. La medida fue comunicada por las entidades prestadoras en una nota dirigida al titular del INSSJP-PAMI, Esteban Leguízamo, donde responsabilizan al deterioro de los aranceles y a la falta de respuestas del organismo nacional.
Según informaron los prestadores, quienes no requieran atención de urgencia o emergencia deberán abonar las prestaciones como pacientes particulares o enfrentar la suspensión de turnos sin fecha cierta de reprogramación. Esta situación impacta directamente en la atención cotidiana de los afiliados, afectando estudios, consultas y procedimientos ambulatorios que forman parte de la cobertura habitual.
Desde los establecimientos privados advirtieron que la situación compromete la operatividad del sistema y alertaron sobre un cuadro de creciente fragilidad en la red sanitaria vinculada al PAMI. La preocupación aumenta entre las personas jubiladas y pensionadas que dependen del instituto para sus tratamientos, controles y procedimientos médicos.
La advertencia de los prestadores va más allá de las medidas que entran en vigor este lunes. Señalaron que si no se produce una recomposición económica inmediata, el conflicto podría ingresar en una fase aún más crítica durante los primeros días de mayo. En ese escenario, incluso las guardias médicas podrían verse alcanzadas por restricciones, con impacto directo sobre la cobertura de emergencias para los afiliados.
En ese marco, las clínicas y sanatorios reclamaron una reunión urgente con las autoridades del organismo para discutir una actualización de valores y adecuaciones en los módulos prestacionales que permitan sostener la atención. Plantearon que sin cambios inmediatos el esquema vigente se vuelve inviable para los efectores privados que atienden a beneficiarios del instituto.
Mientras no aparezca una salida negociada, la incertidumbre sobre la continuidad de las prestaciones crece en toda la región patagónica, sumando presión a un conflicto que ya venía generando preocupación en el sector salud y entre la población de adultos mayores que depende del PAMI.

























