Educación Vial capacitó a estudiantes del CET 2 sobre licencias y alcohol al volante
El área de Educación Vial de la Municipalidad de Bariloche realizó una jornada formativa con 52 alumnos de 5° año del CET 2. Los jóvenes aprendieron sobre el trámite de la licencia de conducir, simularon el examen teórico y experimentaron los efectos del alcohol mediante gafas especiales.
El área de Educación Vial, dependiente de la Subsecretaría de Tránsito y Transporte de la Municipalidad de San Carlos de Bariloche, desarrolló una nueva jornada de capacitación dirigida a estudiantes de 5° año del Centro de Educación Técnica N° 2 (CET 2). La actividad contó con la participación de 52 alumnos, quienes tuvieron la oportunidad de interiorizarse en temas fundamentales vinculados a la seguridad vial y la conducción responsable.
Durante el encuentro, los estudiantes recibieron información detallada sobre los pasos necesarios para tramitar por primera vez la licencia de conducir. Los especialistas también respondieron consultas y orientaron a los jóvenes sobre cómo es el procedimiento concreto que deberán seguir al momento de iniciar el trámite, despejando dudas frecuentes entre quienes están próximos a obtener su habilitación.
Una parte central de la jornada consistió en la simulación del examen teórico, con especial énfasis en los contenidos y artículos de la Ley Nacional de Tránsito que resultan clave a la hora de rendir. Esta práctica permitió a los alumnos familiarizarse con la dinámica de la evaluación y reforzar conocimientos antes de enfrentarse al trámite real.
Para cerrar la actividad, los jóvenes vivieron una experiencia que resultó especialmente impactante: recorrieron un pequeño circuito utilizando gafas que simulan los efectos del consumo de alcohol. A través de esta herramienta, pudieron comprobar de manera directa y concreta cómo el alcohol afecta la percepción visual, los sentidos y la capacidad de desplazarse con normalidad, poniendo en evidencia los riesgos que implica conducir en ese estado.
Este tipo de iniciativas forma parte de una política sostenida por el Municipio de Bariloche, que busca llegar a distintos establecimientos educativos de la ciudad con el objetivo de acercar información, prevenir conductas de riesgo y trabajar la seguridad vial desde la formación. La idea central es que los jóvenes cuenten con herramientas concretas antes de comenzar a conducir y comprendan desde temprano la responsabilidad que implica estar al volante.



























