Bajo el concepto de ‘Una Sola Salud’ impulsado por la OMS, los médicos veterinarios de Río Negro desarrollan una tarea fundamental en la prevención de enfermedades y el control sanitario. Más del 60% de las enfermedades infecciosas humanas tienen origen en animales, lo que convierte a estos profesionales en actores estratégicos para la salud de la población.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce bajo el lema global de ‘Una Sola Salud’ que el bienestar de las personas, los animales y el medio ambiente están íntimamente interconectados. Esta visión integral coloca a los médicos veterinarios en un rol protagónico para la salud pública de Río Negro.
Los datos son contundentes: más del 60% de las enfermedades infecciosas humanas, incluyendo las emergentes, tienen su origen en los animales. Enfermedades como la rabia, la leptospirosis, la brucelosis y la gripe aviar son claros ejemplos de esta realidad. Por esta razón, los veterinarios cumplen una función indispensable en el control de zoonosis, diagnosticando y previniendo patologías antes de que se propaguen a la población humana.
Otra área crítica donde intervienen estos profesionales es la seguridad alimentaria. Los veterinarios garantizan la inocuidad de productos como carne, leche, huevos y pescado, inspeccionándolos para asegurar que estén libres de contaminantes o bacterias dañinas como la Salmonella y la Escherichia coli. Este control resulta esencial para prevenir brotes de enfermedades transmitidas por alimentos.
Además, su labor resulta vital en la prevención de la resistencia a los antibióticos, un problema creciente a nivel mundial. Los veterinarios regulan el uso responsable de medicamentos en animales para preservar su eficacia tanto en la veterinaria como en la medicina humana, evitando que se generen cepas bacterianas resistentes.
En la provincia de Río Negro, los médicos veterinarios de Salud Ambiental del Ministerio de Salud desarrollan una agenda integral enfocada en la prevención mediante diversas acciones cotidianas. Entre ellas se destacan la vigilancia epidemiológica, programas de control de zoonosis, educación y trabajo comunitario, control sanitario, fiscalización alimentaria y salud ambiental.
Este esfuerzo constante se ve fortalecido por la conformación de un equipo interdisciplinario, enriquecido con la valiosa colaboración de licenciados en alimentos, química y ciencias ambientales. Esta integración de distintas disciplinas consolida un modelo de gestión sanitaria que se aplica en todo el territorio rionegrino, garantizando una cobertura integral en materia de salud pública.


























