El Grupo de Estudios Ambientales del CRUB incorporó dos instrumentos importados de Nueva Zelanda y Francia valuados en 140 mil dólares. Los equipos ya detectaron un deslizamiento subacuático en el lago Mascardi durante las primeras pruebas.
El Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB) dio un salto tecnológico significativo con la incorporación de dos equipos de prospección geofísica subacuática de última generación. Los instrumentos, adquiridos por la Universidad Nacional del Comahue a través del programa Equipar Ciencia II, ya están siendo utilizados por el Grupo de Estudios Ambientales para investigar los fondos lacustres de la región.
‘No teníamos esa tecnología. Uno de los equipos se adquirió en Nueva Zelanda y otro en Francia. Ambos se ensamblan para investigar los fondos lacustres o marinos’, explicó Gustavo Villarrosa, investigador principal del Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas y Geoambientales (Ipatec). El valor total de ambos equipos ronda los 140 mil dólares.
La Ecosonda Multihaz, uno de los instrumentos, realiza batimetría 3D de alta resolución con posicionamiento GPS de alta precisión y puede alcanzar los 500 metros de profundidad. ‘Se pueden detectar las formas en el fondo para entender si hubo un deslizamiento, un derrumbe de una costa o ciertos procesos sedimentarios’, detalló Villarrosa. Los biólogos también pueden utilizarlo para analizar cardúmenes de peces.
El segundo equipo es un perfilador acústico del subsuelo lacustre que genera imágenes de la estructura sedimentaria del fondo con hasta 40 metros de penetración y una resolución vertical de 7,5 centímetros. Este instrumento puede alcanzar los 300 metros de profundidad y se utiliza para identificar capas de sedimento o roca bajo el lecho marino.
Ambos equipos resultan fundamentales para el estudio de deslizamientos subacuáticos, depósitos de eventos volcánicos, registros paleoambientales, análisis de infraestructura subacuática y mapeo del fondo para proyectos ingenieriles. También pueden emplearse en operaciones de búsqueda y rescate gracias a su georradar incorporado.
La llegada de los equipos en enero motivó que los integrantes del Grupo de Estudios Ambientales suspendieran sus vacaciones para probar la nueva tecnología. Durante estas pruebas detectaron un deslizamiento subacuático en el lago Mascardi, tras un pedido de asistencia de Parques Nacionales motivado por un video que filmaron turistas en la playa del Automóvil Club Argentino.
‘Con la ecosonda verificamos un pequeño deslizamiento y el riesgo de la playa. Como los lagos están muy bajos por el déficit hídrico, el veril está cerca de la playa donde la gente se baña. Es peligroso porque si eso se derrumba puede generar una especie de succión que te puede arrastrar agua adentro’, advirtió Villarrosa. El investigador explicó que cuando el lago está bajo, la acción de las olas ocurre más cerca del veril y se desestabiliza fácilmente.
Basándose en el informe elaborado por el equipo, Parques Nacionales implementó medidas de prevención para resguardar la seguridad de los visitantes en la zona del lago Mascardi. Los investigadores operan desde un bote semirrígido de 5 metros desde donde montan el sistema de soporte y reciben la información a través de una computadora.
El Grupo de Estudios Ambientales, creado en 2003 en el ámbito de la Universidad Nacional del Comahue, se integró en 2007 como grupo de bipertenencia del Conicet. Actualmente forma parte del Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas y Geoambientales, especializándose en temas geoambientales aplicados a gestión territorial y de riesgos naturales. En los últimos años prestó asistencia gratuita a Parques Nacionales en diversas problemáticas, incluyendo el relevamiento del Bosque Sumergido en el Lago Traful en 2019 y la búsqueda de una persona desaparecida en Lago Puelo en 2021.




























