El crecimiento poblacional vinculado a Vaca Muerta generó un aumento sostenido de residuos en el Alto Valle. La provincia diseña un modelo con tecnología que permitirá procesar desechos, reducir el impacto ambiental y generar valor a partir de los materiales recuperados.
El desarrollo energético de la región, impulsado principalmente por la expansión de Vaca Muerta y los proyectos de gas natural licuado (GNL), está generando impactos que van más allá de lo productivo. El incremento poblacional asociado a la demanda laboral trajo consigo un desafío creciente: el aumento sostenido de residuos domiciliarios en las ciudades del Alto Valle.
La mayor cantidad de habitantes implica mayores necesidades de infraestructura, servicios y abastecimiento. En este contexto, la gestión de residuos se convirtió en un punto crítico, ya que los sistemas actuales se enfocan en la recolección, pero presentan limitaciones en el tratamiento y disposición final de los desechos.
Frente a esta problemática, el gobierno provincial trabaja en el diseño de un modelo regional que incorpora tecnología para abordar la cuestión de manera integral. La iniciativa busca no solo reducir el impacto ambiental, sino también generar valor a partir de los residuos.
La secretaria de Estado de Energía de Río Negro, Andrea Confini, explicó en diálogo con el programa Tocá Madera de Radio Noticias que ‘hace dos años más o menos ya empezamos a trabajar con cómo iba a ser el crecimiento con los grandes proyectos que vemos hoy concretarse’. Según señaló, ‘el crecimiento poblacional no solamente trae mayor cantidad de población, sino también un problema grande con la cantidad de residuos que se genera’.
Confini indicó que actualmente ‘los municipios hacen muy bien la recolección de residuos, pero no hay un programa específico sobre lo que es el tratamiento’. Además, agregó que ‘es muy complicado pensar en el tratamiento de residuos’ si no se planifica de manera integral.
Respecto al modelo en desarrollo, la funcionaria detalló que ‘empezamos a recorrer y estudiar los distintos sistemas de tratamiento y llegamos a un modelo’ que incluye separación, procesamiento y reutilización. Según precisó, ‘ese residuo se pasteuriza y sirve para poder usarlo para remediar y rellenar canteras’, y además se trabaja en ‘formar algunas planchas o ladrillos que resultan ser ignífugos’.
Finalmente, Confini destacó que el proyecto fue presentado ante la Agencia Francesa de Desarrollo y que ‘entendemos que para noviembre podríamos empezar a construirlo’, marcando así un avance concreto en la planificación del sistema de tratamiento regional de residuos.


























