Las ventas de autos nuevos y usados crecieron exponencialmente en Río Negro y Neuquén durante los últimos cinco años. El desarrollo de Vaca Muerta, sumado al impulso del turismo y mejores condiciones crediticias, consolidaron a la Patagonia como un mercado automotor con dinámica propia.
El mercado automotor en Río Negro y Neuquén experimentó un crecimiento sin precedentes en los últimos cinco años, impulsado principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta. Según datos oficiales, en Río Negro las transferencias de autos usados pasaron de 30.609 unidades en 2020 a 41.566 en 2025, mientras que en Neuquén el salto fue aún mayor: de 31.291 a 53.816 transferencias en el mismo período.
Alejandro Lupo, presidente de la Federación de Asociaciones y Cámaras del Comercio Automotor de la República Argentina (FACCARA), explicó que ‘cuando uno mira las cifras de ventas de autos nuevos y usados de los últimos cinco años empieza a entender el impacto que tuvo, tiene y tendrá Vaca Muerta’. Según el dirigente, la inversión de cientos de millones de dólares en el yacimiento generó una demanda extraordinaria de vehículos de todo tipo.
El mercado de 0km también reflejó esta expansión. En Río Negro, los patentamientos se duplicaron de 5.270 unidades en 2020 a 10.823 en 2025. En Neuquén, el crecimiento fue similar: de 8.604 a 18.130 unidades. Durante el primer trimestre de 2026, Río Negro registró 2.739 patentamientos y Neuquén 4.523, números que proyectados anualmente confirmarían la consolidación de esta tendencia.
Lupo destacó que la aceleración fue particularmente notoria entre 2024 y 2025, con aumentos de entre 25 y 30% en todos los segmentos. ‘Hay que pensar si este cambio de gobierno y las nuevas reglas de juego favorecieron ciertas economías regionales’, analizó, señalando que un dólar más competitivo benefició a actividades clave como la fruticultura, pesca, minería, petróleo, gas y turismo.
En este sentido, el dirigente mencionó que destinos como San Carlos de Bariloche, San Martín de los Andes y el corredor del Camino de los Siete Lagos mantienen una actividad económica constante que demanda movilidad permanente, contribuyendo al dinamismo del sector.
Otro factor determinante fue el regreso del crédito. Lupo destacó el rol del Banco Nación, que actualmente ofrece préstamos personales para autos nuevos o usados con una tasa nominal anual del 34%. ‘Hoy el Banco Nación está ofreciendo una tasa bastante baja’, remarcó, agregando que la competencia bancaria cambió el panorama para concesionarios y consumidores.
Además, la llegada de nuevas automotrices asiáticas y planes de financiación directa desde las terminales prometen seguir traccionando las ventas durante 2026. ‘Con la introducción de marcas chinas y financiaciones a 24 meses ofrecidas por terminales, el mercado también se va a movilizar’, sostuvo el titular de FACCARA.
Los números del primer trimestre de 2026 confirman la tendencia: Neuquén registró 12.223 transferencias de usados entre enero y marzo, mientras que Río Negro sumó 9.888 operaciones. Si estos volúmenes se mantienen, ambas provincias consolidarían niveles históricos de comercialización.
En síntesis, el mercado automotor patagónico construyó una dinámica propia, menos dependiente de los ciclos nacionales y más vinculada al crecimiento productivo local. La combinación entre desarrollo energético, crédito accesible, turismo activo y nuevas ofertas comerciales está redibujando el mapa del negocio automotor en la región, con Neuquén y Río Negro marcando su propio ritmo de crecimiento.
































