Barinoticias

Noticias de Bariloche, Río Negro y la región

FM Puertas y Puentes 88.9

YO TE AVISÉ - Marcelo Parra
▶ VIDEOS y VIVO

FM Puertas y Puentes 88.9

YO TE AVISÉ - Marcelo Parra
▶ VIDEOS y VIVO
Destacadas Opinión

Ficha Limpia… Culo Sucio ….

En USA la tradición liberal impide la llamada Ficha Limpia por motivos filosóficos y legales .

Escribe: Marcelo Parra

El modelo que la derecha argentina quiere importar es inconstitucional y sería impensado por tradición democrática liberal. La soberanía popular se encuentra por encima del Poder Judicial, de acuerdo a la enseñanza de Madison y Jefferson. El constitucionalismo norteamericano, desde El Federalista, parte de una idea que la derecha argentina olvida cuando le conviene. El poder de elegir no puede ser tutelado por los jueces. En EE.UU., los requisitos de elegibilidad están taxativamente en la Constitución: para ser Representante, 25 años, 7 de ciudadanía y residencia; para Senador, 30 años, 9 de ciudadanía; para presidente, 35 años y ser natural-born citizen. Nada más. La Corte Suprema fue contundente en Powell v. McCormack (1969) y U.S. Term Limits v. Thornton (1995): ni el Congreso ni los estados pueden agregar causales de inhabilitación. Hacerlo violaría la cláusula de calificaciones y, sobre todo, el principio de que es el pueblo quien define quién lo representa. Esa es la base filosófica liberal: la desconfianza no está puesta en el pueblo que podría votar a un corrupto, sino en el aparato judicial que podría impedirle votar a quien quiera. La democracia estadounidense elige proteger al elector del juez, no al revés. Por eso Eugene Debs pudo ser candidato preso en 1920 y por eso, aun condenado, Trump pudo competir. La proscripción es vista como más peligrosa que la corrupción misma. Por otra parte,existe la presunción de inocencia como límite al Lawfare. Aquí está el nudo político que explica por qué EE.UU. no acepta Ficha Limpia y por qué en América Latina la impulsa el Departamento de Estado. El liberalismo político -desde Beccaria hasta Ferrajoli- sostiene que no hay condena definitiva hasta la última instancia y el agotamiento de todos los recursos. La segunda instancia no es cosa juzgada. Permitir que una Cámara de Apelaciones defina una elección es trasladar el poder del sufragio a Comodoro Py. Es lo que la ciencia política norteamericana llama “judicialización de la política”. En su país, con jueces federales vitalicios y no electos, saben que eso es antidemocrático. Por eso ponen el límite en la Corte Suprema y firme. En Argentina, donde AmCham -la cámara de empresas de EE.UU. celebró la caída de Ficha Limpia como “falta de ética”, lo que en realidad se está pidiendo es que dos jueces puedan hacer lo que las urnas no lograron. No es ética, es proscripción con barniz republicano. La paradoja es total: las empresas que en su país aceptan que un condenado se presente, acá exigen que una condenada en segunda instancia no pueda hacerlo. Piden para la periferia lo que consideran tiranía judicial en el centro. Ficha Limpia no es republicana, es selectiva. Si EE.UU. no tiene Ficha Limpia no es porque sea menos transparente. Es porque entendió, desde 1787, que la transparencia sin soberanía popular es moralismo punitivo. Ficha Limpia invierte la fórmula democrática: en lugar de “que el pueblo elija y la justicia juzgue después”, propone “que la justicia preseleccione y el pueblo elija lo que queda”. Es la filosofía del tutor, no del ciudadano. Y por eso, importarla acá sin esa tradición de frenos y contrapesos judiciales, es abrirle la puerta al Lawfare como sistema electoral. Por último, en nuestro país, alguien que está preso con condena firme no puede ser candidato. Lo cual demuestra que la idea de Ficha limpia solo sirve para vender humo a electores distraídos. Y ya se sabe, a la gilada, ni cabida. –

LEAVE A RESPONSE

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *