Efectivos de la Brigada Rural de Roca interceptaron un vehículo que transportaba carne de caballo y oveja sin ningún tipo de control sanitario. Los dos ocupantes del auto, oriundos de Cervantes, llevaban la mercadería sin refrigeración ni documentación habilitante.
Un operativo policial realizado sobre la Ruta Provincial 6, en las cercanías de Tres Cruces, permitió detectar el transporte clandestino de 300 kilos de carne que iban a ingresar al circuito de consumo sin los controles sanitarios correspondientes. El procedimiento fue llevado a cabo por personal de la Brigada Rural de Roca con participación del área de Ganadería Provincial.
Durante un patrullaje preventivo, los efectivos policiales observaron un Volkswagen Gol que circulaba con una gran lona negra cubriendo toda la parte trasera del vehículo. Esta situación llamó la atención de los uniformados, quienes decidieron detener el rodado y realizar una requisa en el lugar.
Al inspeccionar el interior del automóvil, los agentes descubrieron una importante cantidad de carne transportada en condiciones totalmente irregulares. La mercadería no contaba con refrigeración, carecía de medidas mínimas de conservación y no tenía documentación sanitaria alguna. Además, los cortes no presentaban sellos oficiales y mostraban signos evidentes de haber sido faenados de manera clandestina en algún establecimiento rural.
En el vehículo viajaban dos hombres de 19 y 32 años, ambos oriundos de la localidad de Cervantes. Según se informó oficialmente, transportaban cortes de carne de caballo y oveja distribuidos en la parte trasera del auto, sin ningún tipo de protección ni condiciones sanitarias adecuadas para su traslado.
Ante la gravedad de la situación, los efectivos actuaron de inmediato para impedir que el cargamento llegara a destino y fuera comercializado para consumo humano. Se dio intervención al área de Ganadería Provincial, dependiente del Ministerio de Agroindustria de Río Negro, que realizó las actuaciones correspondientes por infracción a la Ley 2534.
Con la presencia de testigos, se procedió al decomiso de toda la carne secuestrada y posteriormente se avanzó con su incineración para evitar cualquier riesgo sanitario. El operativo volvió a evidenciar la importancia de los controles preventivos en rutas y zonas rurales de la provincia.
Las autoridades destacaron que detrás de este tipo de transportes clandestinos no solo existe evasión de normas sanitarias, sino también un serio riesgo para la salud pública. Gracias al trabajo coordinado entre la policía y las áreas técnicas del gobierno provincial, los 300 kilos de carne sin controles quedaron fuera de circulación antes de llegar a alguna mesa de la región.
































