En el Día del Consumo de Cannabis, la historia de Clinicann refleja el crecimiento de una nueva industria en Argentina. Fundada por un médico salteño que investigó la planta para tratar a su ex esposa con cáncer, hoy es una startup de telemedicina con nueve profesionales y pacientes en todo el territorio nacional.
Cada 20 de abril, el mundo celebra el ‘4/20’, una fecha que nació como un código entre adolescentes en California en los años 70 y que hoy se convirtió en un símbolo global de la cultura cannábica. Lo que empezó como una práctica contracultural fue mutando con el tiempo: de la militancia por la legalización al desarrollo de una industria que combina salud, tecnología y negocios. En Argentina, ese proceso se aceleró en los últimos años, impulsado por cambios regulatorios, una mayor aceptación social y la consolidación del cannabis medicinal como alternativa terapéutica.
En ese contexto, comenzaron a surgir emprendimientos que buscan profesionalizar un universo que durante décadas fue un tabú. Uno de ellos es Clinicann, una startup de telemedicina que conecta pacientes de todo el país con médicos especializados en cannabis medicinal. Con un modelo 100% digital, ya acumula cerca de 20.000 pacientes atendidos y se posiciona como una de las experiencias más representativas de este nuevo ecosistema.
‘Clinicann es una startup de telemedicina cannábica. Actualmente tenemos nueve médicos que atienden pacientes de todo el país a través de videoconsultas’, explica Emiliano Montamat, fundador de la compañía. Su diferencial, justamente, está en que los profesionales trabajan en conjunto, con protocolos y abordajes unificados. ‘Tenemos especialistas en clínica médica, en traumatología, psiquiatría, pediatría, odontología o traumatología, que dialogan entre sí para ofrecer un abordaje integral a los pacientes’, detalla.
El origen de Clinicann no está en un plan de negocios, sino en la historia personal de la familia de Montamat. Su padre, el Doctor José Montamat, era médico salteño, cirujano, traumatólogo y especialista en terapia del dolor. Fue cuando su propia ex esposa y madre de sus hijos enfermó de cáncer que el especialista comenzó a investigar y estudiar los beneficios de la planta para acompañar el tratamiento.
La escena familiar resume el inicio de todo: ‘Siempre digo que en nuestra casa teníamos a mi mamá que era la paciente, a mi papá que era el médico y a mí como cultivador’, cuenta Montamat. En ese contexto, comenzaron a experimentar con aceites de cannabis cuando las opciones tradicionales ya no daban respuesta.
Ese proceso, que comenzó en 2016, marcó un antes y un después para la familia y derivó en lo que hoy es una de las principales plataformas de atención médica especializada en cannabis del país, reflejando cómo una experiencia personal puede transformarse en un emprendimiento que atiende las necesidades de miles de argentinos.
































